Durante la presidencia de Efraín Ríos Montt en Guatemala entre los años de 1982 a 1983, período marcado por una virulenta violencia por parte del estado, dirigido principalmente contra los pueblos indígenas mayas, que incluyó la destrucción de aldeas y poblados, con su ulterior resultado en desplazamientos masivos de los pueblos originarios y campesinos. La población maya fue atacada en reiteradas oportunidades durante el período de represión desde el año 1954 hasta 1996. aproximadamente 200,000 personas fueron asesinadas en Guatemala durante ese período, el 83 por ciento de las cuales eran mayas. El terrorismo de Estado cometido por el gobierno guatemalteco se llevó a cabo con la ayuda de Estados Unidos, sin embargo, una sustancial parte  de estos crímenes, fue posible gracias a la intervención de Israel.

Desde la década de 1980, el rol militar de Israel en Guatemala sigue estando presente.

El periodista George Black informó que los círculos militares guatemaltecos admiraban el desempeño del ejército israelí durante la invasión de Líbano en 1982. Su admiración en el extranjero fue tan descarada que los derechistas en Guatemala “hablaron abiertamente de la” palestinización “de los rebeldes indios mayas de la nación”, según Black.[1]

[1] https://nacla.org/article/israeli-connection-not-just-guns-guatemala