1.- Antecedentes y  Acuerdos

Las relaciones entre Chile e Israel se registran desde 1966, pero es a partir de la dictadura cívico-militar a cargo de Pinochet que ingresa como país distribuidor de armas, específicamente en el año 1979, cuando Estados Unidos decide dejar de ser el proveedor mayor. Desde esa fecha hasta la actualidad, Chile e Israel mantienen las importaciones a nivel armamentístico, firmando acuerdos de seguridad civil y ciberseguridad el año 2019.

2.- Importación Militarista  Israelí

La importación militar israelí presente en Chile es bastante alta y alarmante. Esta se caracteriza por estar involucrado en todas las Fuerzas Armadas del Estado Mayor Conjunto. Así, Israel importa principamente al país sudamericano material de guerra, aeronaves, material de telecomunicaciones, vestuarios y equipos, equipos de óptica y optrónica; y capacitaciones. A eso se le suma material de militarización de las diferentes policías que se encuentran en Chile, como los armamentos utilizados a diario en las diversas comisarías (pistolas jericho, subametralladoras UZI) y la reciente adquisión de carros Sandcat, utilizados como carros lanzagases.

3.- Empresas Israelíes Presentes

Debido a la gran cantidad de empresas israelíes proveedoras a Chile, es que solo se enlistarán las más importantes y las que se encuentran presentes en todas las instituciones del Estado Mayor Conjunto:

  • Elbit Systems y sus siete subempresas contratadas
  • Israel Weapon Industries
  • Israel Aerospace Industries
  • Elta Systems
  • Rafael Advanced Defence Systems
  • Plasan

Además, se encuentran dos empresas chilenas que realizan las labores de representaciones de empresas israelíes, que son

CLK S.A, importadora oficial de los carros lanza agua de la marca Beit Alfa Technologies

SAT internacional, encargada de realizar el lobby con las distintas instituciones.

4.- Consecuencias y Violaciones a los Derechos Humanos

Tal como se adelantaba, el mayor número de adquisiciones de armas fue durante la dictadura militar llevada a cabo por un golpe de estado que mantiene consecuencias hasta el día de hoy. Existen, a la fecha, 1210 casos de detenidos-secuestrados desaparecidos en la época, y un total de 31686 asesinados a manos de los agentes del Estado en dicho período.

A lo anterior se le suman 5 casos oficiales de asesinados en manos de agentes del Estado, en contexto de la revuelta popular que se lleva a cabo en Chile desde el 19 de octubre del 2019; y 411 lesiones oculares en mano de la policía chilena, 951 denuncias por torturas y tratos crueles.