Los soldados entrenados por Israel de Ríos Montt incendiaron Dos Erres. Primero, sin embargo, sus habitantes fueron fusilados. Los que sobrevivieron al ataque inicial en la aldea tuvieron sus cráneos destrozados con martillos. Los cuerpos de los muertos fueron arrojados al pozo del pueblo. Durante una exhumación ordenada por la corte en la aldea, los investigadores que trabajan para la Comisión de la Verdad de la ONU de 1999 citaron lo siguiente en su informe forense: “Toda la evidencia balística recuperada correspondió a fragmentos de bala de armas de fuego y vainas de fusiles Galil, fabricados en Israel”-.[1]

Ronald Reagan, quien visitaría a Rios Montt, días antes de la mencionada masacre, declaró públicamente de él: “es un hombre de gran integridad personal” que “quiere mejorar la calidad de vida de todos los guatemaltecos y promover la justicia social” y también comprometería el apoyo de su administración con el gobierno genocida de Montt “Estados Unidos está comprometido a apoyar sus esfuerzos para restaurar la democracia y abordar las causas profundas de esta insurgencia violenta”.

A pesar de las declaraciones públicas de apoyo y compromiso mutuo entre ambos países, la jueza Claudette Domínguez  a finales del 2016, aceptó la solicitud del fiscal general guatemalteco para llevar a juicio al ex presidente de facto Ríos Montt como autor intelectual de la masacre de Dos Erres, bajo cargo de homicidio agravado, crímenes de lesa humanidad y genocidio.

-Entre las 18 personas arrestadas se encontraba, Benedicto Lucas García, ex jefe de gabinete del ejército bajo la presidencia militar de su hermano Romeo Lucas García. Benedicto, quien fue visto por algunos de sus soldados como un innovador de las técnicas de tortura para niños, describió al “soldado israelí [como] un modelo y un ejemplo para nosotros”-.[2]

[1] Fragmentos del articulo de Gabriel Schivone para The Electronic Intifada del 20 de enero del  2017

[2] Idem