1.- Antecedentes y acuerdos

Con la caída del régimen de Somoza y la llegada al poder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en julio de 1979, las relaciones Israel-Nicaragua declinaron, para finalmente cortarse tres años después. Un factor importante que contribuyó al deterioro y la ruptura de las relaciones fue la participación de Israel con Anastasio Somoza Debayle, en particular la asistencia militar que su vacilante régimen recibió del gobierno del Likud hasta poco antes del final, con la llegada al poder del FSLN, se establecen relaciones diplomáticas con Palestina a partir del año 1980, mientras que las relaciones entre Israel y Nicaragua se restablecieron en el año 2017.

Las relaciones entre Israel y Nicaragua habían sido nuevamente  interrumpidas en el año 2010 a raíz del ataque perpetrado contra el barco turco Mavi Marmara, donde 9 activistas fueron asesinados a manos de las fuerzas de ocupación israelíes, incidente tras el cual el presidente Daniel Ortega, interrumpe relaciones entre su país e Israeil y eleva una acusación contra el gobierno sionista por violar la ley internacional.

2.- Importación militarista israelí

Con respecto a la importación militarista de Israel hacia Nicaragua, Durante las revueltas revolucionarias en Centroamérica, específicamente durante la guerra civil salvadoreña y la revolución sandinista de Nicaragua, el flujo de armas israelíes a estos países se intensificó en los años ochenta, donde Panamá fue puerto de entrada, según una investigación de la revista Proceso de 1983. El régimen de Anastasio Somoza en Nicaragua, gran beneficiario de Israel, las utilizó contra el Ejército Popular Sandinista.

3.- Empresas Israelíes Presentes

IMI Israel Military Industries Ltd

Automotive Industries

Soltam Systems

Grupo Internacional de Representaciones S. A. (GIRSA)

4.-Consecuencias y violaciones a DD.HH.

Las autoridades utilizaron los poderes que les daba el estado de emergencia para la violación sistemática de los DD.HH., silenciar a la prensa, llevar a cabo persecuciones masivas contra campesinos y sospechosos de colaboración con grupos izquierdistas y tratar a tales sospechosos sin tener en cuenta las leyes internacionales relativas a los derechos humanos.La policía tenia la potestad de juzgar y mantener en prisión durante un período de 180 días a personas acusadas de crímenes contra el Estado. Los sindicalistas y los activistas políticos fueron aquellos que recibieron el tratamiento más duro. Según las leyes vigentes, un prisionero liberado podía ser llevado a la cárcel horas después de su liberación por cargos similares (o sin ellos) a los que motivaron su primera detención (tristemente similar a las detenciones administrativas tan utilizadas por Israel contra la oblación palestina).